cierto orden urbanístico, acabar con el apiñamiento desigual de ciertos
edificios y posibilitar el ensanche de algunos enclaves importantes, León
afrontó a finales del siglo XIX y principios del XX un proceso de
realineamiento de muchas de las calles de su casco antiguo. Rememorando como
ocurrió, nuestro arquitecto de cabecera, Eloy Algorri, aprovecha para
reflexionar sobre cómo el tiempo modela y transforma nuestras ciudades, incluso
en aquellas zonas que consideramos más tradicionales y, en apariencia, inmutables.