Cada madre es diferente y cada teta, también. Detrás de un nuevo nacimiento siempre hay una historia que poco o nada se asemeja a la anterior. Aunque la mayoría de las mujeres llegan al embarazo sabiendo que la leche materna es el mejor alimento para sus bebés, la realidad es que dar el pecho está lejos de ser un proceso automático. En la otra cara de la moneda hay dolor, dudas, falta de información, dificultades físicas y, en demasiadas ocasiones, juicios externos.