Comenzó en 1993 en 'Jardines colgantes' de Pablo Llorca. Una película experimental financiada por su propio director en la que Itziar Bollain interpretaba un papel como actriz. Una cosa llevó a la otra, entró en la producción de 'Mensaka' (1998) porque su director, Salvador García Ruiz, era amigo del primero. Comenzaron años de mucho trasiego en los que encadenaba un proyecto con otro. "Conocí a Miguel Albadalejo y transcurrieron diez años sin darme cuenta. Pero con la crisis del 2009, hubo un gran parón y a partir de ahí me empezó a costar más trabajar". En varias ocasiones estuvo seis meses en el dique seco, afortunadamente apoyada por el negocio familiar que le ayudó a salir adelante.