“Jesús nos invita a depositar todas nuestras cargas en Él. Todas las familias tenemos tribulaciones, heridas, problemas de toda índole, enfermedades, preocupaciones, separaciones familiares, hijos con problemas, angustias espirituales. En fin tantas situaciones y circunstancias que no nos permiten vivir en Paz y en Gozo. Él nos promete Su Presencia sanadora en nuestras vidas.