GRACIAS DE LA DIVINA MISERICORDIA (II)
Una vez más, Jesús, manifiesta querer, que todo lo que oralmente transmite a Sor Faustina quede por escrito:
[1728] - Escribe: Soy santo, tres veces santo y siento aversión por el menor pecado. No puedo amar al alma manchada por un pecado, pero cuando se arrepiente, entonces Mi generosidad para ella no conoce límites. Mi misericordia la abraza y justifica. Persigo a los pecadores con Mi misericordia en todos sus caminos y Mi Corazón se alegra cuando ellos vuelven a Mí. Olvido las amarguras que dieron a beber a Mi Corazón y Me alegro de su retorno.