El mes de diciembre es un tiempo especialmente
querido para nuestras Fuerzas Armadas. En él
celebramos a Santa Bárbara, protectora de quienes
sirven en las armas de fuego y en el estruendo del
combate, recordándonos que incluso en el fragor de la
batalla el cristiano eleva su mirada al cielo. Pero hoy,
sin olvidar a Santa Bárbara, queremos centrar nuestra
atención en la Infantería, esa arma fiel, silenciosa y
perseverante, que avanza a pie, que sostiene el terreno
y que permanece cuando otros ya han pasado.