GRACIAS DE LA DIVINA MISERICORDIA (I)
Durante una confesión, el sacerdote preguntó, a Sor Faustina si estaba consciente de la vida superior que había en su alma y que era de un grado sumamente alto. La religiosa contestó que era consciente de ello y de lo que sucedía en su interior. A esto, el Padre le dio esta orientación:
- “No le está permitido, hermana, destruirlo en su alma ni modificar nada por sí misma. No en todas las almas es evidente esta gran felicidad de la vida superior, en usted, hermana, es visible, porque es de un grado altísimo. Tenga cuidado, hermana, de no malgastar estas grandísimas gracias de Dios