San Juan de la Cruz. “Un pastorcico, solo, está penado, ajeno de placer y de contento, y en su pastora puesto el pensamiento, y el pecho del amor muy lastimado” (Poesía). Invitar a la contemplación del Crucificado ya cercana la Semana Santa como el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas, lleno su corazón de amor por los hombres, sabiendo que va a morir y, sin embargo, deseando entregarse por ellos.