Principio y fundamento. Comenzamos los ejercicios con el Principio y Fundamento de San Ignacio, que tiene tres partes. En la primera parte, se considera cuál es “fin del hombre”; en la segunda, cuál es el “fin de las criaturas”; y en la tercera, se reflexiona sobre la necesidad que tenemos de hacernos indiferentes a todas las cosas criadas, para alcanzar nuestro fin, que es la gloria de Dios.