«Salve, reina y madre» es la frase inicial de la oración católica conocida como «Salve Regina» (o «Dios te salve Reina y Madre»), un antiguo himno mariano de alabanza y súplica a la Virgen María. Se le pide que interceda por los fieles, reconociéndola como «Reina y Madre de misericordia», «vida, dulzura y esperanza nuestra», y que después de la vida terrenal les muestre a su hijo, Jesús.