La fe como un elemento que el ser humano siempre ha necesitado para vivir y vivir bien. Ciertamente la fe tendrá diferentes dimensiones, una de ellas será la dimensión espiritual-religiosa y es acá don De la Iglesia debe ayudar a los hombres y mujeres de hoy en su experiencia de fe, que debería convertirse en una relación sana con Dios, en otras palabras en una práctica religiosa que realice a la persona, la sociedad y la realidad, es decir que impacte la vida al punto de hacerla cambiar.