La amistad empieza precisamente allí donde el trato descubre que el otro vale, que es un tesoro, que merece todo mi amor. La amistad implica siempre, como mínimo, a dos personas: no hay amigos si solamente es uno el que ama a otro. La amistad exige, por lo tanto, correspondencia: dos para los buenos y malos momentos, dos que caminan juntos, dos dispuestos a dar y recibir, dos que saben ayudar y acoger la mano que viene a levantar al caído.
L'articolo Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro – Viernes 14 febrero 2025 proviene da Radio Maria.