Radka Denemarková no parece escribir desde un país, sino más bien desde una fisura, convirtiendo la literatura en un espacio de lucidez radical. Con una presencia cada vez más fuerte a nivel mundial y un inminente tour por España en septiembre, su obra combina, de manera inusual, una fuerte postura ética y un trabajo muy fino con el lenguaje. En esta entrevista habla, entre otras cosas, de por qué nadie parece entender bien a Božena Němcová y de cómo logró mantener intacto el fuego sagrado de la creatividad, incluso criando sola a sus dos hijos.