Desde 1992, Praga no había contado con una exposición tan completa sobre el célebre animador e ilustrador checo Jiří Trnka como la recién inaugurada en la Villa Pellé. La muestra reúne marionetas, dibujos, esculturas, naturalezas muertas, retratos de amigos y autorretratos, en un esfuerzo por hacer justicia a este artista renacentista que dio vida al soldado Švejk y estuvo a punto de adaptar El Quijote y El Hobbit al cine.