A los seis años se fue a vivir a España y, pese a las dificultades, logró establecerse y crecer en un entorno ajeno. Su primer novio le enseñó a jugar al póquer y, de a poco, se fue convirtiendo en una jugadora y comentarista profesional. En esta entrevista, Kristýna Mlíková nos cuenta por qué, después de tantos años, decidió patear el tablero y volver a su país de origen, donde empieza a hacerse conocida gracias a su participación en el exitoso reality show Zrádci (traidores).