Honduras ha avanzado a tener una nueva Ley Electoral, un Consejo Nacional Electoral integrado por los tres partidos políticos mayoritarios y un Tribunal de Justicia Electoral, aunque este último sin estamento jurídico, pese a ello, no ha avanzado en garantizar la transparencia y participación ciudadana en los procesos electorales, porque dichos procesos están en manos de los partidos políticos y el crimen organizado.