En este Domingo VI Ordinario A, JESÚS en el Evangelio de S.Mateo, nos muestra caminos más altos para continuar nuestra escalada, es decir: nos muestra nuevas alturas y caminos de perfección. El de hoy se refiere a nuestras relaciones con nuestros hermanos, sobre todo con lo más cercanos aquellos con quienes vivimos la mayor parte de nuestra vida diaria, con quienes nos rozamos en el trabajo o nos impacientamos y en vez de relacionarnos mejor, rompemos muchas veces nuestra relación cordial y fraterna. La antigua ley condena no solamente el homicidio, sino todo aquello que pueda matar la alegría o quitar la paz del corazón del hermano desacreditarlo o entristecerlo con nuestras actitudes injustas, estas son también formas de matar, Recordemos las palabras de San Juan en el Cap. 3,15 de su primera carta. "Todo el que aborrece a su hermano es homicida y sepan que ningún homicida tiene en sí vida eterna". Entonces mucha atención con nuestras actitudes, porque también las injusticias y las faltas de caridad, hacen morir al hermano. Y el Evangelio nos recuerda también que "Si no somos mejores que los letrados y fariseos no entraremos en el Reino de los Cielos".
Y el libro del Eclesiastico en la primera lectura de la Liturgia de hoy en el Cap. 15, nos habla sobre la libertad del hombre: " si tu quieres puedes observar los mandamientos o quebrantarlos y depende de ti permanecer fiel o no". Ante el hombre está la vida y la muerte lo que prefiere cada cual le será dado. Esta libertad del hombre es una de las más hermosas creaciones de la divina Sabiduría y la más estimada por él. Dios nos mira y ninguna de nuestras acciones se escapan de su vista. Así que, cuando tratamos de mirarle, EL YA NOS ESTÁ MIRANDO . Si creyéramos en esta mirada que Dios nos tiene a cada uno en particular, nuestra vida cambiaría un poco y seríamos más FELICES. Feliz semana disfrutando de la libertad que Dios nos ha dado.
Hna. Maria Ruth
Radio Paulinas Boston