En la Liturgia de hoy vemos como Jesús ha sido el modelo perfecto de adaptación a las personas para hacerles comprender su mensaje de amor y paz que es el Reino de los cielos y por eso ha usado palabras sacadas de la vida de sus oyentes. Al ver gente del campo habla del Tesoro escondido que un fiel trabajador descubre mientras ara la tierra. Ve a gente que trabaja en el comercio y los negocios y les habló del comerciante que trabaja en compra venta de perlas y al encontrar la más bella vende todas las demás para hacerse a la mejor. Habla a los pescadores y les da la comparación de una red que se echa al mar y al sacarla el pescador escoge los mejores y los otros los deja. Habla a las mujeres de la levadura en la masa. Hoy Jesús no nos habla de ninguna de estas parábolas para decirnos que es el Reino de los cielos, sino que realiza un gesto concreto de lo que es el Reino de Dios en medio de nosotros nos habla de la MISERICORDIA Y LA COMPASIÓN, ante las miserias humanas, ser misericordiosos con los sufridos. Tener entrañas de compasión frente a los hermanos y hacer por ellos lo que nos enseña Jesús: "dadles vosotros de comer" Cuando esto hacemos no estamos realizando algo que se parece al Reino de Dios. sino que estamos haciendo visible entre nosotros EL REINO DE DIOS.
Es verdad que nosotros somos incapaces de hacer milagros, multiplicar los panes a ejemplo de Jesús, pero si está en nuestras manos multiplicar el pan del amor y ese solo lo realiza un corazón que ha entendido que es realmente el Reino de Dios, y lo hace visible en el mundo que lo rodea y así feliz sale a repartirlo a manos llenas y no solamente el pan material, sino el pan de la fraternidad, de la comprensión de nuestro tiempo para escuchar, consolar, y que solo esperan una voz amiga que les diga HERMANO AQUÍ ESTOY PARA ESCUCHARTE Y COMPARTIR CONTIGO EL PAN DE LA PALABRA Y EL PAN DE LA EUCARISTÍA.
Hna. Maria Ruth Reyes
Radio Paulinas Boston