La Liturgia de este Tercer Domingo de Pascua, nos ofrece un mensaje saturado de Fe y esperanza en la vida, porque Cristo el Señor ha resucitado y está vivo y camina con nosotros en nuestro peregrinar diario. Por eso nuestra vida es el camino de retorno hacia la Casa del Padre, en el cual se va desarrollando lentamente el proceso de nuestra fe. Por eso los relatos bíblicos son esos relatos de viaje, mientras alguien va de camino. Y precisamente la vida es ese camino que va haciendo el cristiano hacia Dios en el cual Él mismo se hace el encontradizo y el compañero que nos sorprende haciéndose conocer cuando nos ve desanimados y cansados por el camino de fe que se hace difícil por los tramos de oscuridad que tiene todo camino como lo vemos hoy en el relato de los peregrinos de Emaús, tristes y desilusionados muy semejante a la de todos nosotros, que somos peregrinos que vamos al encuentro del Señor, donde Él mismo nos ha dicho que allí lo encontraremos. Por eso la Iglesia somos el pueblo de Dios que peregrina en esta tierra. Cuánto hubiéramos deseado haber asistido a esa maravillosa clase de Sagrada Escritura explicada por el mismo auténtico profesor a lo largo del camino, lo que hizo que cada palabra pronunciada por el Caminante Jesus, encendiera la luz en sus mentes y el ardiente fuego en el corazón, como lo dirán ellos mismos horas más tarde " No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras? También nosotros sentimos muchas veces el fuego de la presencia de Dios en nuestro corazón y en nuestra vida, pero como los discípulos de Emaús, somos un poco ciegos y atribuimos esta alegría a cualquier coincidencia y no a la posibilidad de que sea el mismo Dios quien se sirve de miles medios para hacernos sentir si no felices al menos en paz, aun en medio de nuestras desilusiones como a los discípulos de Emaús. Entonces NECESITAMOS ABRIR UN POCO MÁS LOS OJOS DE NUESTRO ESPÍRITU Y ASÍ, PODER CONOCERLE Y ADORAR SU DIVINA PRESENCIA EN NUESTRA VIDA. Feliz Semana.
Hna. Maria Ruth
Radio Paulinas Boston