Científicos chilenos y japoneses están desarrollando un sistema para predecir floraciones algales nocivas basado en datos genéticos e inteligencia artificial.
Región Acuícola de Radio Sago Conversó con el doctor en Ciencias, Gonzalo Gajardo -representante de la ULagos en el proyecto- indicó que uno de los puntos clave de la investigación ha sido el rol que juegan las bacterias en las FAN.
El científico entregó detalles del proceso de trabajo y los alcances que puede tener para acuicultura y mitilicultura del sur del país.
Se puso en marcha en el año 2018 luego del devastador episodio de 2016, que dejó pérdidas en cerca de US$ 800 millones, además de impactar a más de 30 mil empleos.
Así, la iniciativa busca crear un sistema que pueda predecir posibles nuevos brotes de FAN (también conocido como marea roja cuando afecta a la salud de la población), a partir de la información genética por secuenciamiento de alto rendimiento e inteligencia artificial, una iniciativa única a nivel mundial y que acaba de dar frutos.
Tras analizar cerca de 3 mil muestras recolectadas de las costas chilenas –incluidas las del evento FAN producido el 2021 en el fiordo Comau- durante los últimos cinco años, lograron desarrollar tres modelos que están instalado en los servidores del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) para su evaluación piloto y que durante los próximos tres años seguirá siendo alimentando con información genética.
De esta forma, se busca dejar disponibles las herramientas de predicción y análisis en la plataforma del IFOP para uso público, privado, académico y de la comunidad en general.
El proyecto de Monitoreo de Algas en Chile (MACH), fue desarrollado por un consorcio científico de instituciones chilenas (U. La Frontera, U. Antofagasta, U. los Lagos e IFOP) y japonesas (U. de Hiroshima, U. Okayama, Instituto Pesquero de Japón) que buscaba monitorear y estudiar los procesos de floraciones algales nocivas (FAN) en las costas de Chile, para lo cual contó con un financiamiento del Programa Asociativo de Investigación en Ciencia y Tecnología para el Desarrollo Sustentable (Satreps) del Gobierno de Japón.
El proyecto también tuvo el apoyo de otras instituciones públicas (Subpesca, Sernapesca y Ministerio de Salud) y privadas (INTESAL e INTEMIT) como potenciales usuarios.
En ese sentido, la proyección del gobierno japonés, a través de la Agencia de Cooperación Internacional (JICA), es que estos modelos sean adoptados por el gobierno chileno y ocupados por el sector público y privado.