El sol cae con sin clemencia sobre el Isoso. El viento sopla con fuerza levantando arena, “apenas es el segundo día de viento, así que no está muy fuerte”, advierte un isoseño, que asegura que el viento en este lugar tiene un ciclo de cuatro días en los que de a poco va aumentando en intensidad. Bajo la sombra protectora un mistol, árbol característico del chaco, se reúnen participantes del programa de educación alternativa Ñañope Ñande Ñemboe, dirigentes del lugar y personal de Fundación IRFA.