En Bolivia la ciudadanía destina el 63% de sus ingresos a la compra de alimentos, porcentaje muy elevado en comparación con otros países latinoamericanos, así lo aseguró Miguel Ángel Crespo, director de PROBIOMA. Según señalo Crespo, en el último tiempo ha disminuido la producción de hortalizas, frutas y otros alimentos, mientras que la producción de cultivos para exportación ha crecido, situación que no aporta a la seguridad y soberanía alimentaria.