18 de octubre de 1975, la hermana Emma Rioja junto a algunos quijotes de la educación dan vida al Instituto Radiofónico Fe y Alegría con el objetivo de brindar educación alternativa a distancia para adultos que no habían tenido acceso a la educación formal.
Ese esfuerzo empezaba con muchas limitaciones, pero motivado por los altos índices de analfabetismo en el departamento, la hermana Emma recuerda que no tenían ni para un lápiz en aquellos tiempos, pero con el apoyo de la Compañía de Jesús pronto se vieron los primeros frutos y hasta se consiguió años más tarde adquirir una radioemisora, la radio Santa Cruz.