En primera instancia, hay que aclarar que la limitación de grandes espectáculos implica también actividades culturales o religiosas, en las que hay grandes aglomeraciones. Son esas aglomeraciones, sea por fiestas o cuestiones culturales, las que motivan esta medida no farmacológica. Ante la pandemia muchas fiestas patronales, por ejemplo, fueron suspendidas para evitar que aumenten los contagios.