“El plástico es muy dañino para la salud y para el medio ambiente” asegura don Osvaldo Montalván, que ha empezado a vender sus pipocas en bolsas de papel que adquiere al otro lado de la frontera, en Brasil. Montalván, que vende su producto en una de las esquinas de la plaza Germán Busch de Guayaramerín desde hace más de 10 años, reconoce que el precio de los envases de papel son un poquito más caros que los de plástico, pero “vendiendo harto se recupera”, asegura.