El Shiriculapo narra la leyenda de una ciudad encantada oculta dentro del cerro Shiriculapo, también conocido como Balcón del Inca, en Catacocha. Allí gobernaba Lapo, jefe ambicioso que obligaba a su pueblo a buscar oro y plata en túneles peligrosos, donde muchos desaparecían. Lapo conocía un camino secreto hacia Loja y visitaba un lugar mágico de lagos, flores y riquezas, donde hablaba con Caita, antiguo jefe mayor. Aunque Caita le advertía que su ambición destruiría al pueblo, Lapo no escuchó. Tras tantas muertes y abusos, la peña se cerró y el jefe quedó encantado para siempre.