El presidente de CAVE San José, Juan José García Calle, afirma que la vendimia de 2026 ha comenzado antes de lo habitual debido a las altas temperaturas registradas en las últimas semanas, que han acelerado la maduración de las variedades más tempranas. Aunque la decisión de iniciar la campaña corresponde al enólogo, explica que es la climatología la que termina marcando el calendario.
García Calle señala que una vez se pone en marcha la campaña resulta muy difícil detenerla por la complejidad del funcionamiento de una bodega y por la disponibilidad de mano de obra. En este sentido, explica que CAVE San José refuerza su plantilla durante la vendimia con entre 10 y 15 trabajadores más, muchos de ellos estudiantes que aprovechan el verano para trabajar.
En cuanto a la cosecha, destaca que la uva presenta un excelente estado sanitario gracias a las lluvias registradas durante el otoño e invierno y a unas condiciones meteorológicas que han favorecido el desarrollo de la viña y reducido la incidencia de enfermedades y plagas. Por ello, considera que la campaña permitirá elaborar vinos de una calidad muy elevada.
No obstante, advierte de que el sector atraviesa un momento complicado por el descenso continuado del consumo de vino, el incremento de los costes de producción y el cambio de cultivos, con numerosos viticultores sustituyendo el viñedo por olivar u otras alternativas. A pesar de ello, defiende que las bodegas cuentan hoy con instalaciones modernas que permiten elaborar vinos capaces de competir con los mejores del mercado.
Por último, anuncia que CAVE San José prevé acometer una inversión de entre 600.000 y 700.000 euros para renovar su línea de embotellado y adaptarse a la creciente demanda de vinos espumosos.
El presidente de la Cooperativa San Isidro, Juan Castro, explica que la vendimia se ha adelantado al pasado viernes debido a la rápida maduración de la uva provocada por las altas temperaturas. Destaca que las variedades más tempranas han alcanzado antes el grado óptimo y que el mercado demanda vinos con menor graduación.
Asegura que las perspectivas para la campaña son buenas gracias a las lluvias del invierno y la primavera, que han favorecido el desarrollo de la viña y una buena maduración de la uva. No obstante, advierte de que una nueva ola de calor podría afectar a la cosecha que aún permanece en el campo.
En cuanto a la producción, estima que la cooperativa podría recibir alrededor de un 20 % más de uva que el año pasado si las condiciones meteorológicas se mantienen favorables. También muestra su preocupación por la bajada del precio del vino y por el cambio de muchos agricultores del viñedo al olivar, una tendencia que ya está obligando a adaptar las instalaciones de la cooperativa. Además, lamenta la falta de relevo generacional en el campo debido a la escasa rentabilidad del sector.