Faltan más de 2.500 plazas por cubrir en la administración autonómica y la consecuencia es una merma del servicio público que se presta a los aragoneses: uno de cada cinco puestos está vacío. Lo denuncian UGT, Comisiones Obreras y CSIF. Hoy se han concentrado a las puertas del Pignatelli, sede del Gobierno de Aragón. Es el inicio, avisan, de una serie de movilizaciones para que se cubran las plantillas. Mientras, en el debate en las Cortes de Aragón, el consejero Bermúdez de Castro recordaba que se han desbloqueado este año 251 oposiciones, pendientes desde 2017.