Los pueblos del tramo medio del Ebro, acostumbrados a las crecidas del río, cuentan con su propio Plan municipal de Protección Civil, para estar siempre preparados ante una eventual emergencia por inundación. Son pioneros en España, con consejos, rutas de evacuación y medidas de autoprotección que conocen todos los vecinos. La clave está en mantener la calma y la prudencia. Estos planes están también dentro del Proyecto Life Ebro Resilience, que incluye formación y adaptación ante estos fenómenos naturales.