Los días días previos al regreso a las aulas se viven en las familias aragonesas con una mezcla a partes iguales de ilusión y de pocas ganas entre los escolares, y con un encaje de bolillos para cuadrar los horarios, echar mano de abuelos y actividades extraescolares, y para hacer frente a un mes en el que las familias tienen que rascarse el bolsillo. Roberto Cebollero pertenece del AMPA del colegio Sancho Ramírez de Huesca, de FAPAR. Su hijo comienza 5º de Primaria. Y, aunque cueste, hay ganas de volver a la rutina y los horarios.