"Nuestra especialidad son las anchoas, las salmueras o bien con cazalla o con vinagre, las gildas, el boquerón, las brochetas de embutido, los tacos picantes, quesos, jamón de Teruel...". Es la nutrida barra de bodegas Almau, que se viste estos días de Semana Santa - como las de otros establecimientos del Tubo de Zaragoza - para turistas y zaragozanos. Llega el mediodía, se suben las persianas y comienza el trajín de los camareros y en las cocinas. "Hay mucho trabajo, porque viene mucho turismo y entonces hay mucho movimiento y además se pasa antes el tiempo; es mejor que haya trabajo", apuntan desde detrás de la barra a los micrófonos de Radio Zaragoza.