La llegada de migrantes al centro de acogida de Burbáguena (Teruel) ha permitido mantener la población y aumentar servicios. En los últimos 3 años, han pasado alrededor de un millar. Son solicitantes de asilo, llegados desde Venezuela o en patera desde África. De ellos, algo más de un centenar se han quedado en la comarca del Jiloca.
El alcalde de Burbáguena, Joaquín Peribáñez, señala que es una experiencia positiva, en una localidad con 355 empadronados, sin ningún problema. Lo apuntaba en La Rebotica, de Radio Zaragoza. "Está resultando positiva; digamos que los nativos de Burbáguena los consideramos cuando vienen nuestros vecinos y de hecho el comportamiento de estos residentes es completamente normal, interactúan con la gente del pueblo y la gente del pueblo interactúa con ellos". Añade que "sinceramente, creo que la noticia positiva es que no hay ninguna noticia negativa".