El universo arquitectónico del estudio de Enrique, que nos lleva a Chicago, enlaza naturalmente con la novela que transcurre en un sofisticado y cosmopolita escenario donde el personaje central Kengo Oe, uno de los arquitectos más importantes del mundo, nos adentra por un fascinante peregrinaje a lo largo del mundo: un viaje seductor en torno al arte, el amor y la belleza.