INVITADAS:
Georgina Vidriales Chan
Coordinación de vinculación, comunicación y biomercado SENDAS AC.
Senderos y Encuentros para un Desarrollo Autónomo Sustentable, A.C.
Emilio Rodriguez Almazán
Antropológo social por la UV, especialista en desarrollo rural por UAM Xochimilco.
Trabaja en el área de desarrollo comunitario y defensa territorial en Pobladores AC desde hace 15 años. Es integrante de la Alianza Internacional de Habitantes y desde 2010 colabora en La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental
TEMA:
Día Internacional de Acción contra las Represas y en Defensa de los Ríos, el Agua y la Vida.
14 de marzo es un día en el que miles de personas en todo el mundo levantan sus voces para celebrar los ríos del mundo y los que luchan por protegerlos. Es un día para celebrar las victorias, como la eliminación de presas y restauración de los ríos.
El Día Internacional de Acción contra las Represas y en Defensa de los Ríos, el Agua y la Vida fue adoptado por los participantes del primer Encuentro Internacional de Afectados por las Represas, en marzo de 1997 en Curitiba (Brasil). Representantes de 20 países decidieron llevarla a cabo el 14 de marzo, cuyo objetivo es elevar nuestras voces al unísono contra proyectos de gestión de agua destructivos, recuperar el bienestar de las cuencas hidrográficas, y exigir una gestión equitativa y sostenible de nuestros ríos.
Las construcciones de represas y las actividades destructivas en las cuencas de los ríos han generado una problemática socio-ambiental, originada en la acción antrópica y que pone en riesgo hábitat y ecosistemas sensibles, condenando a pueblos enteros al desarraigo y la pérdida de identidad cultural. En la actualidad instituciones internacionales, han aceptado que estas megaobras, además de los cuantiosos recursos económicos que insumen, resultan de una negatividad extrema en lo que se refiere a la destrucción de valiosas tierras fértiles, la desaparición de zonas de alto valor histórico-cultural o paisajísticas y la dislocación de comunidades enteras, que engrosan la lista de refugiados ambientales, radicándose en las villas miserias de las grandes ciudades, agravando el problema de las megalópolis.