Desde La novicia rebelde en adelante pensamos en los picnics con canastos, armados en paisajes increíbles, manteles a cuadros, pequeños arreglos florales y aguas saborizadas; también tenemos las picadas, que lejos de la tabla con una longaniza y un rico queso hoy son verdaderas obras de arte.
Hoy recibimos a dos emprendedoras en estos rubros, que además de originales son muy exitosos: María Emilia Ferreira, de C’estpico, y Mery Acosta, de Modopicnic.