Oración: Dios Padre, en una época de intensos miedos e incertidumbre respecto al presente y al futuro, respecto a la fuente de trabajo y a nuestras finanzas como de todo lo demás; Decidimos hoy reposar en ti, quien eres el que sustenta, el único capaz de hacer milagros en medio de las tormentas. Hoy te ofrendo mis temores y sin sabores al respecto, reconozco en ti la fuente de toda provisión, eres tú quien da y quien quita; En tus manos están mis tiempos y cada una de mis circunstancias que en ellos viviré. Tú serás quien llene mis manos de toda clase de bien material para sustentar a mi familia y prodigar a los necesitados que lleguen a mí, mi mesa será el refugio de otros, mi agua saciará al sediento del cuerpo y del alma, mi pan saciara al huérfano de amor y esperanza, y el estomago de los menos favorecidos. En mi trabajo y finanzas decido ser como tú, agradecido y generoso, porque entiendo que ambas son semillas, que si las siembro correcta y abundantemente cosechare de la misma manera en todas las áreas de mi vida. Así que, decido descansar en ti seguro de tu promesa, confiado en tu regazo de provisión; Ayúdame a dejar los miedos atrás y abrir mis manos generosamente para que el trabajo y mis finanzas nunca sea un estorbo para que yo pueda servirte sirviendo a otros. Gracias por lo que se viene viniendo en estas áreas de tanto dolor y dificultad. Oro para que seamos una familia, una colonia, una ciudad, un estado, una federación generosa; Mas allá de nuestros miedos podamos prodigarnos, no solamente atención precioso y firme amor, pero el pan y el agua que el resto esta necesitando que tu nos has dado. Recibimos tu promesa, descansamos de nuestras preocupaciones y te agradecemos por lo que viene viniendo de tu mano para nosotros. Así, nuestro corazón reposa con paz, divina paz. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu, que así sea.