Palestina ingresó este miércoles al seno de la Corte Penal Internacional en una ceremonia similar a la reservada al resto de Estados que han ratificado el Estatuto de Roma, su texto fundacional. La Corte es un organismo judicial y no está facultada para reconocer a ningún Estado. Sin embargo, Naciones Unidas admitió en noviembre de 2012 a Palestina como Estado Observador, despejando así el camino para que la CPI pudiera admitirlos como el miembro 123.
Para saber más sobre el significado de esta decisión y sus consecuencias, Rufo Valencia, de radio Canadá Internacional, pudo conversar con Bruce Katz, miembro de la organización canadiense de derechos humanos PAJU, que significa Unión de palestinos y judíos.