En Canadá, en este año de elecciones federales, uno de los temas que se ha convertido en caballo de batalla electoral o en espantapájaros de conveniencia, según la perspectiva que se tenga sobre el tema, es la llamada “lucha contra el terrorismo”.
Este es un tema de gran importancia para el actual gobierno conservador, encabezado por el primer ministro Stephen Harper. A tal punto que ellos han presentado el pasado 30 de enero en Ottawa una propuesta de ley antiterrorista, la ley C-51. Se trata de una ley que ha sido severamente criticada desde diversos sectores de la sociedad canadiense y que, según las encuestas, cuenta con el apoyo de la población.