El organismo internacional de cooperación Médicos sin fronteras informó que decenas de millones de niños en los países pobres no están recibiendo las vacunas que pueden salvarles la vida debido a que las grandes empresas farmacéuticas han incrementado excesivamente los precios de estos medicamentos.
En un informe presentado recientemente, Médicos sin fronteras explica que el precio de las vacunas fue incrementado casi 70 veces en los últimos doce años. Por esta razón este organismo sin fines de lucro está pidiendo a las empresas transnacionales como la estadounidense Pfizer y la británica GlaxoSmithKline que reduzcan los precios de las vacunas dirigidas a los niños en los países llamados en vías de desarrollo.
En su defensa las farmacéuticas dicen que las vacunas actuales son más complejas y cuesta más desarrollarlas.