El reconocimiento por parte de Rusia de las Repúblicas de Donetsk y Lugansk constituye "un capítulo importante" en un contexto donde "en el mundo hay una reconfiguración de polos de poder", donde el gigante euroasiático ha vuelto a desafiar a EEUU en su estrategia que "pretende mantener una hegemonía mundial", según el intelectual Augusto Zamora.