Salmo 31
1. El atributo principal de Dios
Dios es mi refugio fiel.
A lo largo del salmo, David presenta a Dios como la roca firme, fortaleza, refugio y libertador de su pueblo. Aun cuando se siente perseguido, abandonado y angustiado, descansa en la fidelidad inquebrantable de Dios.
“En tu mano están mis tiempos” (Salmo 31:15).
Lo que revela de Dios: Él es soberano, confiable y guarda a quienes se refugian en Él.
2. ¿Qué me pide que deje de hacer?
Dejar de vivir gobernado por el temor, la ansiedad y la autosuficiencia.
David reconoce su aflicción, pero no permite que el miedo tenga la última palabra. El salmo nos llama a abandonar la confianza en nuestras propias fuerzas y a dejar de escuchar las voces que producen desesperación.
“Yo decía en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos” (v. 22).
3. ¿Qué me invita a hacer?
Confiar y esperar valientemente en el Señor.
El salmo termina con una exhortación para todos los creyentes: fortalecer el corazón y esperar en Dios, aun cuando las circunstancias parezcan adversas.
“Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón” (v. 24).