Una carta a los colombianos, desde mi corazón:
Imagínate que asi como esa imagen del “Sagrado corazón de Jesús” una llama se enciende en tu corazón. Es un fuego que ilumina la oscuridad, te da claridad, discernimiento, certeza. Es un fuego que te recuerda que somos hijos de la misma tierra. Y pregúntate:
¿Si yo soy guardián de la vida en esta tierra, cuál será mi decisión?
Te invitó a escribir, a dibujar, a permitirte escuchar desde tu vínculo con Colombia ¿Que viniste tu a transitar en este momento? Quiero invitarte a que no te dejes permear por el miedo, el odio, el resentimiento. No permitas que tu fuego te queme adentro, sino que más bien, ordena ese fuego para que te de luz y discernimiento.
Que la consciencia del padre/madre de la vida te acompañe.
Que la verdad ilumine tu camino.
Que te abras a escuchar la tierra, como si fuera un amigo.
Que te permitas escuchar lo que Colombia hoy te quiere regalar, como una madre que te pario, que te ha dado vida y calor.