El incendio a Bayamo, primera ciudad tomada por las tropas insurrectas cubanas a raíz del levantamiento de 1868 contra el dominio colonial español, iniciado por Carlos Manuel de Céspedes en el ingenio La Demajagua, se hacía realidad.
Fue el 12 de enero, cuando un grupo de bayameses encabezados por Pedro Figueredo, "Perucho", decidió prenderle fuego a sus hogares y así evitar que Blas Villate, Conde de Valmaseda y jefe de las tropas españolas, tomara la ciudad.