Verdad: Dios se opone a los orgullosos y concede mayor gracia a los humildes (v. 6).
Respuesta: ¡Sométete a Dios y humíllate! (v. 7a, 10).
Práctica:
En nuestras relaciones, resiste y acércate a Él (vv. 7b – 8a).
Moralmente, limpia tus manos y purifica tu corazón (v. 8b).
Espiritualmente, afligete, llora, deja de reír (v. 9).