Nuria Añón, residente en Barcelona, ha recorrido miles de kilómetros en sus innumerables "peregrinaciones" a Tudela Veguín para descubrir los orígenes de su ídolo, Tino Casal. El destino o la "casalidad" provocaron que Nuria se hiciese con un fular que perteneció al mismísimo Tino y que guarda con devoción. De todo ello nos habla.