Claro que España necesita un reemplazo, pero no el de españoles por extranjeros, sino el de cada español fallecido por muchos españoles nacidos. Y, porque no decirlo, un reemplazo político urgente: el de la gentuza podemita y zurda por opciones de sentido común que defiendan primero a los españoles, con las herramientas de la Libertad y el respeto a las leyes.