Jesús ha venido a presentar el rostro verdadero del Padre, un rostro nuevo, amable y poderoso como el vino nuevo. Los seguidores de Jesús, entonces, ahora y siempre, necesitan, necesitamos, vivir, expandirse como haría un vino joven y vivo, que fermenta. Comentario al Evangelio por Félix, laico dominico. https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/17-1-2022/