Dios no está siempre enfadado, listo para castigar nuestros desvíos, sino, con su mirada compasiva, buscando nuestro bien, rehaciendo la vasija tantas veces como sea preciso, para que, a pesar de nuestras faltas, podamos llegar a conseguir su favor.
Comentario al Evangelio por Félix, laico dominico
https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/1-8-2024/