Lo que Jesús dice en este texto evangélico con el que empezamos la cuaresma, es que lo que somos, lo que hacemos, en concreto los actos más nobles, no sean un disfraz, que ocultan los motivos por los que se realizan, sino que respondan a lo que son: que sean fruto de la actitud interior que los define. Que la oración pretenda verse ante Dios escuchar su palabra; el ayuno, prescindir de algo, incorporar sobriedad en la vida, para centrarse en lo esencial; y la limosna que brote del amor hacia el menesteroso. Comentario al Evangelio por fray Juan José. https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/17-2-2021/