Señor, en este día, cuando ya hemos retornado a la rutina después de las vacaciones, haz que todo en mí sea nuevo: nuevas esperanzas, nuevas ganas de vivir, nuevas ilusiones, nuevos deseos… y que esto me acerque un poco más a ti. Abre mis ojos, mis labios y mi corazón para poder acoger tu Palabra, y que ésta sea alimento para mi alma y para mi vida. Comentario al Evangelio por Rosa María y José, laicos dominicos. https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/26-9-2020/