Los que trabajan y se sacrifican en favor de los demás, a veces, suelen pensar que pierden el tiempo o que realizan una tarea intrascendente.
Si añadiéramos muchas gotas de fraternidad al mar de la humanidad, esta cambiaría radicalmente.
Hace falta fraternidad, hace falta solidaridad en estos momentos difíciles que se viven en Argentina.