Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión Viernes de Pascua. 14 de abril de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (4,1-12):
    EN aquellos días, mientras Pedro y Juan hablaban al pueblo, después de que el paralítico fuese sanado, se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos, indignados de que enseñaran al pueblo y anunciaran en Jesús la resurrección de los muertos. Los apresaron y los metieron en la cárcel hasta el día siguiente, pues ya era tarde. Muchos de los que habían oído el discurso creyeron; eran unos cinco mil hombres.
    Al día siguiente, se reunieron en Jerusalén los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas, junto con el sumo sacerdote Más, y con Caifás y Alejandro, y los demás que eran familia de sumos sacerdotes, Hicieron comparecer en medio de ellos a Pedro y a Juan y se pusieron a interrogarlos:
    «¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho eso vosotros?».
    Entonces Pedro, lleno de Espíritu Santo, les dijo:
    «Jefes del pueblo y ancianos: Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre; quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el Nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por este Nombre, se presenta este sano ante vosotros. Él es “la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular”; no hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres otro nombre por el que debamos salvarnos».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 117,1-2.4.22-24.25-27a
    R/. La piedra que desecharon los arquitectos
    es ahora la piedra angular
    Dad gracias al Señor porque es bueno,
    porque es eterna su misericordia.
    Diga la casa de Israel:
    eterna es su misericordia.
    Digan los fieles del Señor:
    eterna es su misericordia. R/.
    La piedra que desecharon los arquitectos
    es ahora la piedra angular.
    Es el Señor quien lo ha hecho,
    ha sido un milagro patente.
    Éste es el día que hizo el Señor:
    sea nuestra alegría y nuestro gozo. R/.
    Señor, danos la salvación;
    Señor, danos prosperidad.
    Bendito el que viene en nombre del Señor,
    os bendecimos desde la casa del Señor;
    el Señor es Dios, él nos ilumina. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Juan (21,1-14):
    EN aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:
    Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.
    Simón Pedro les dice:
    «Me voy a pescar».
    Ellos contestan:
    «Vamos también nosotros contigo».
    Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.
    Jesús les dice:
    «Muchachos, ¿tenéis pescado?».
    Ellos contestaron:
    «No».
    Él les dice:
    «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis».
    La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro:
    «Es el Señor».
    Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque rio distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan.
    Jesús les dice:
    «Traed de los peces que acabáis de coger».
    Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.
    Jesús les dice:
    «Vamos, almorzad».
    Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor.
    Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.
    Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Jueves de Pascua. 13 de abril de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (3,11-26):
    EN aquellos días, mientras el paralítico curado seguía aún con Pedro y Juan, todo el pueblo, asombrado, acudió corriendo al pórtico llamado de Salomón, donde estaban ellos.
    Al verlo, Pedro dirigió la palabra a la gente:
    «Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto? ¿Por qué nos miráis como si hubiéramos hecho andar a este con nuestro propio poder o virtud? El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando había decidido soltarlo.
    Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios Jo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.
    Por la fe en su nombre, este, que veis aquí y que conocéis, ha recobrado el vigor por medio de su nombre; la fe que viene por medio de él le ha restituido completamente la salud, a la vista de todos vosotros.
    Ahora bien, hermanos, sé que Jo hicisteis por ignorancia, al igual que vuestras autoridades; pero Dios cumplió de esta manera lo que había predicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer.
    Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados; para que vengan tiempos de consuelo de parte de Dios, y envíe a Jesús, el Mesías que os estaba destinado, al que debe recibir el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de la que Dios habló desde antiguo por boca de sus santos profetas.
    Moisés dijo: “El Señor Dios vuestro hará surgir de entre vuestros hermanos un profeta como yo: escuchadle todo lo que os diga; y quien no escuche a ese profeta será excluido del pueblo”. Y, desde Samuel en adelante, todos los profetas que hablaron anunciaron también estos días.
    Vosotros sois los hijos de los profetas, los hijos de la alianza que hizo Dios con vuestros padres, cuando le dijo a Abrahán: “En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra”. Dios resucitó a su Siervo y os lo envía en primer lugar a vosotros para que os traiga la bendición, apartándoos a cada uno de vuestras maldades».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 8,2a.5.6-7.8-9
    R/. Señor, dueño nuestro
    ¡que admirable es tu nombre en toda la tierra!
    Señor, Dios nuestro,
    ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él,
    el ser humano, para mirar por él? R/.
    Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
    lo coronaste de gloria y dignidad,
    le diste el mando sobre las obras de tus manos.
    Todo lo sometiste bajo sus pies. R/.
    Rebaños de ovejas y toros,
    y hasta las bestias del campo,
    las aves del cielo, los peces del mar,
    que trazan sendas por el mar. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,35-48):
    EN aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
    Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice:
    «Paz a vosotros».
    Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu.
    Y él les dijo:
    «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo».
    Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
    «¿Tenéis ahí algo de comer?».
    Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos.
    Y les dijo:
    «Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí».
    Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras.
    Y les dijo:
    «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois...
    7 min
  • Reflexión Miércoles de Pascua. 12 de abril de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (3,1-10):
    EN aquellos días, Pedro y Juan subían al tempo, a la oración de la hora nona, cuando vieron traer a cuestas a un lisiado de nacimiento. Solían colocarlo todos los días en la puerta del templo llamada «Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban. Al ver entrar en el templo a Pedro y a Juan, les pidió limosna. Pedro, con Juan a su lado, se quedó mirándolo y le dijo:
    «Míranos».
    Clavó los ojos en ellos, esperando que le darían algo. Pero Pedro le dijo:
    «No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y anda».
    Y agarrándolo de la mano derecha lo incorporó. Al instante se le fortalecieron los pies y los tobillos, se puso en pie de un salto, echó a andar y entró con ellos en el templo por su pie, dando brincos y alabando a Dios. Todo el pueblo lo vio andando y alabando a Dios, y, al caer en la cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado en la puerta Hermosa del templo, quedaron estupefactos y desconcertados ante lo que le había sucedido.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 104,1-2.3-4.6-7.8-9
    R/. Que se alegren los que buscan al Señor
    Dad gracias al Señor, invocad su nombre, dad a conocer sus hazañas todos los pueblos.
    Cantadle al son de instrumentos,
    hablad de sus maravillas. R/.
    Gloriaos de su nombre santo,
    que se alegren los que buscan al Señor.
    Recurrid al Señor y a su poder,
    buscad continuamente su rostro. R/.
    ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
    hijos de Jacob, su elegido!
    El Señor es nuestro Dios,
    él gobierna toda la tierra. R/.
    Se acuerda de su alianza eternamente,
    de la palabra dada, por mil generaciones;
    de la alianza sellada con Abrahán,
    del juramento hecho a Isaac. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,13-35):
    AQUEL mismo día, el primero de la semana, dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos setenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.
    Él les dijo:
    «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».
    Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:
    «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado estos días?».
    Él les dijo:
    «¿Qué».
    Ellos le contestaron:
    «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana la sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».
    Entonces él les dijo:
    «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria».
    Y, comenzado por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.
    Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:
    «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».
    Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista.
    Y se dijeron el uno al otro:
    «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».
    Y, levantándose en aquel...
    9 min
  • Reflexión martes de Pascua. 11 de abril de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (2,36-41):
    EL día de Pentecostés, decía Pedro a los judíos:
    «Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías».
    Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:
    «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?».
    Pedro les contestó:
    «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro».
    Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo:
    «Salvaos de esta generación perversa».
    Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 32,4-5.18-19.20.22
    R/. La misericordia del Señor llena la tierra
    La palabra del Señor es sincera,
    y todas sus acciones son leales;
    él ama la justicia y el derecho,
    y su misericordia llena la tierra. R/.
    Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
    en los que esteran su misericordia,
    para librar sus vidas de la muerte
    y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.
    Nosotros aguardamos al Señor:
    él es nuestro auxilio y escudo.
    Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
    como lo esperamos de ti. R/.
    Secuencia
    (Opcional)
    Ofrezcan los cristianos
    ofrendas de alabanza
    a gloria de la Víctima
    propicia de la Pascua.
    Cordero sin pecado
    que a las ovejas salva,
    a Dios y a los culpables
    unió con nueva alianza.
    Lucharon vida y muerte
    en singular batalla,
    y, muerto el que es la Vida,
    triunfante se levanta.
    «¿Qué has visto de camino,
    María, en la mañana?»
    «A mi Señor glorioso,
    la tumba abandonada,
    los ángeles testigos,
    sudarios y mortaja.
    ¡Resucitó de veras
    mi amor y mi esperanza!
    Venid a Galilea,
    allí el Señor aguarda;
    allí veréis los suyos
    la gloria de la Pascua.»
    Primicia de los muertos,
    sabemos por tu gracia
    que estás resucitado;
    la muerte en ti no manda.
    Rey vencedor, apiádate
    de la miseria humana
    y da a tus fieles parte
    en tu victoria santa.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Juan (20,11-18):
    EN aquel tiempo, estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.
    Ellos le preguntan:
    «Mujer, ¿por qué lloras?».
    Ella contesta:
    «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».
    Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.
    Jesús le dice:
    «Mujer, ¿por qué lloras?».
    Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta:
    «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré».
    Jesús le dice:
    «¡María!».
    Ella se vuelve y le dice.
    «¡Rabbuní!», que significa: «¡Maestro!».
    Jesús le dice:
    «No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, ande, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”».
    María la Magdalena fue y anunció a los discípulos:
    «He visto al Señor y ha dicho esto».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Lunes de Pascua. 10 de abril de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (2,14.22-33):
    EL día de Pentecostés, Pedro, poniéndose en pie junto con los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró:
    «Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras. Israelitas, escuchad estas palabras: a Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros sabéis, a este, entregado conforme el plan que Dios tenía establecido y provisto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a el:
    “Veía siempre al Señor delante de mí,
    pues está a mi derecha para que no vacile.
    Por eso se me alegró el corazón,
    exultó mi lengua,
    y hasta mi carne descansará esperanzada.
    Porque no me abandonarás en el lugar de los muertos,
    ni dejarás que tu Santo experimente corrupción.
    Me has enseñado senderos de vida,
    me saciarás de gozo con tu rostro”.
    Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios “le había jurado con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo, previéndolo, habló de la resurrección del Mesías cuando dijo que “no lo abandonará en el lugar de los muertos” y que “su carne no experimentará corrupción”.
    A este Jesús lo resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Exaltado, pues, por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, lo he derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 15,1b-2a y 5.7-8 9-10.11
    R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti
    Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
    Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
    El Señor es el lote de mi heredad y mi copa, mi suerte está en tu mano. R/.
    Bendeciré al Señor que me aconseja,
    hasta de noche me instruye internamente.
    Tengo siempre presente al Señor,
    con él a mi derecha no vacilaré. R/.
    Por eso se me alegra el corazón,
    se gozan mis entrañas,
    y mi carne descansa esperanzada.
    Porque no me abandonarás en la región de los muertos
    ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/.
    Me enseñarás el sendero de la vida,
    me saciarás de gozo en tu presencia,
    de alegría perpetua a tu derecha. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (28,8-15):
    EN aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos.
    De pronto, Jesús salió al encuentro y les dijo:
    «Alegraos».
    Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él.
    Jesús les dijo:
    «No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán».
    Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles:
    «Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais. Y si esto llega a oídos del gobernados, nosotros nos lo ganaremos y os sacaremos de apuros».
    Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los judíos hasta hoy.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Domingo de resurrección. Pascua. 9 de abril de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (10,34a.37-43):
    EN aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
    «Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
    Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. A este lo mataron, colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió la gracia de manifestarse, no a todo el pueblo, sino a los testigos designados por Dios: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos.
    Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. De él dan testimonio todos los profetas: que todos los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 117,1-2.16ab-17.22-23
    R/. Éste es el día en que actuó el Señor:
    sea nuestra alegría y nuestro gozo
    Dad gracias al Señor porque es bueno,
    porque es eterna su misericordia.
    Diga la casa de Israel:
    eterna es su misericordia. R/.
    «La diestra del Señor es poderosa,
    la diestra del Señor es excelsa».
    No he de morir, viviré
    para contar las hazañas del Señor. R/.
    La piedra que desecharon los arquitectos
    es ahora la piedra angular.
    Es el Señor quien lo ha hecho,
    ha sido un milagro patente. R/.
    Segunda lectura
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,1-4):
    HERMANOS:
    Si habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.
    Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos, juntamente con él.
    Palabra de Dios
    Secuencia
    Hoy es obligatorio decir la Secuencia. Los días dentro de la Octava es potestativo.
    Ofrezcan los cristianos
    ofrendas de alabanza
    a gloria de la Víctima
    propicia de la Pascua.
    Cordero sin pecado
    que a las ovejas salva,
    a Dios y a los culpables
    unió con nueva alianza.
    Lucharon vida y muerte
    en singular batalla,
    y, muerto el que es la Vida,
    triunfante se levanta.
    «¿Qué has visto de camino,
    María, en la mañana?»
    «A mi Señor glorioso,
    la tumba abandonada,
    los ángeles testigos,
    sudarios y mortaja.
    ¡Resucitó de veras
    mi amor y mi esperanza!
    Venid a Galilea,
    allí el Señor aguarda;
    allí veréis los suyos
    la gloria de la Pascua.»
    Primicia de los muertos,
    sabemos por tu gracia
    que estás resucitado;
    la muerte en ti no manda.
    Rey vencedor, apiádate
    de la miseria humana
    y da a tus fieles parte
    en tu victoria santa.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Juan (20,1-9):
    EL primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
    Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
    «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
    Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
    Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.
    Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
    Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Viernes Santo. 7 de abril de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro de Isaías (52,13–53,12):
    Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito. ¿Quién creyó nuestro anuncio? ¿A quién se reveló el brazo del Señor. Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca; como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, ¿quién meditó en su destino? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron. Le dieron sepultura con los malvados, y una tumba con los malhechores, aunque no había cometido crímenes ni hubo engaño en su boca. El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación; verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 30,2.6.12-13.15-16.17.25
    R/. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu
    A ti , Señor, me acojo:
    no quede yo nunca defraudado;
    tú, que eres justo, ponme a salvo.
    A tus manos encomiendo mi espíritu:
    tú, el Dios leal, me librarás. R/.
    Soy la burla de todos mis enemigos,
    la irrisión de mis vecinos,
    el espanto de mis conocidos;
    me ven por la calle, y escapan de mí.
    Me han olvidado como a un muerto,
    me han desechado como a un cacharro inútil. R/.
    Pero yo confío en ti, Señor,
    te digo: «Tú eres mi Dios.»
    En tu mano están mis azares;
    líbrame de los enemigos que me persiguen. R/.
    Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
    sálvame por tu misericordia.
    Sed fuertes y valientes de corazón,
    los que esperáis en el Señor. R/.
    Segunda lectura
    Lectura de la carta a los Hebreos (4,14-16;5,7-9):
    Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente. Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna.
    Palabra de Dios
    Evangelio
    Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (18,1–19,42):
    C. En aquel tiempo, salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos ...
    9 min
  • Reflexión Jueves Santo. 6 de abril de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro del Éxodo (12.1-8.11-14):
    En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: «Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la asamblea de Israel: "El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito. Lo guardaréis hasta el día catorce del mes, y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido. Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, comeréis panes sin fermentar y verduras amargas. Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el paso del Señor. Esta noche pasaré por todo el país de Egipto, dando muerte a todos sus primogénitos, de hombres y de animales; y haré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. La sangre será vuestra señal en las casas donde estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no os tocará la plaga exterminadora, cuando yo pase hiriendo a Egipto. Este día será para vosotros memorable, en él celebraréis la fiesta al Señor, ley perpetua para todas las generaciones."»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 115,12-13.15-16bc.17-18
    R/. El cáliz de la bendición es comunión con la sangre de Cristo
    ¿Cómo pagaré al Señor
    todo el bien que me ha hecho?
    Alzaré la copa de la salvación,
    invocando su nombre. R/.
    Mucho le cuesta al Señor
    la muerte de sus fieles.
    Señor, yo soy tu siervo,
    hijo de tu esclava;
    rompiste mis cadenas. R/.
    Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
    invocando tu nombre, Señor.
    Cumpliré al Señor mis votos
    en presencia de todo el pueblo. R/.
    Segunda lectura
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (11,23-26):
    Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.» Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía.» Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.
    Palabra de Dios
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Juan (13,1-15)
    Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.
    Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?»
    Jesús le replicó: «Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.»
    Pedro le dijo: «No me lavarás los pies jamás.»
    Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.»
    Simón Pedro le dijo: «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.»
    Jesús le dijo: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.» Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.» Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis...
    9 min
  • Reflexión Miércoles Santo. 5 de abril de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro de IsaIas (50,4-9a):
    Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Tengo cerca a mi defensor, ¿quién pleiteará contra mí? Comparezcamos juntos. ¿Quién tiene algo contra mí? Que se me acerque. Mirad, el Señor me ayuda, ¿quién me condenará?
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 68,8-10.21-22.31.33-34
    R/. Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor
    Por ti he aguantado afrentas,
    la vergüenza cubrió mi rostro.
    Soy un extraño para mis hermanos,
    un extranjero para los hijos de mi madre;
    porque me devora el celo de tu templo,
    y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí. R/.
    La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco.
    Espero compasión, y no la hay;
    consoladores, y no los encuentro.
    En mi comida me echaron hiel,
    para mi sed me dieron vinagre. R/.
    Alabaré el nombre de Dios con cantos,
    proclamaré su grandeza con acción de gracias.
    Miradlo, los humildes, y alegraos,
    buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
    Que el Señor escucha a sus pobres,
    no desprecia a sus cautivos. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio segun san Mateo (26,14-25):
    En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, a los sumos sacerdotes y les propuso: «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?»
    Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
    El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?»
    Él contestó: «ld a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos."»
    Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce.
    Mientras comían dijo: «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.»
    Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro: «¿Soy yo acaso, Señor?»
    Él respondió: «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.»
    Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: «¿Soy yo acaso, Maestro?»
    Él respondió: «Tú lo has dicho.»
    Palabra del Señor.
    8 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.